Día 1.
La Palabra de Dios revela a Dios y sus caminos

La Biblia entera da testimonio de la verdad de que Dios, desde la eternidad, escogió obrar por medio de su pueblo para realizar sus propósitos eternos en el mundo. Podía haberlo hecho todo por sí mismo, tal como obró en la creación, pero escogió no hacerlo de esa manera. Más bien, como dice la Biblia, Dios llamó a los seres humanos a una relación especial con Él, a fin de utilizarlos para realizar sus propósitos Cuando Dios estaba a punto de destruir toda vida de la tierra debido al pecado, llamó a Noé y por medio de él preservó a Noé y a su familia, así como a suficientes seres vivos para volver a poblar la tierra (Génesis 6-10). Cuando Dios quiso establecer fe que salva (salvación) para toda la humanidad, escogió a Abraham para moldearlo de modo que sea una muestra de esa fe hasta el fin del tiempo (Génesis 12-22; Hebreos 11:8). Cuando Dios estuvo listo para librar a su pueblo de la esclavitud en Egipto, llamó a Moisés y lo envió para que sea el individuo por medio del cual realizaría esta tarea (Éxodo 3).

Dios llamó a los individuos a una relación especial con Él, a fin de utilizarlos para realizar sus propósitos.

Por toda la Biblia se puede ver el hecho de que Dios escoge utilizar a las personas para realizar sus propósitos. Dios todavía obra de la misma manera hasta hoy. Dios llama a individuos en los cuales puede confiar, para que sean los instrumentos por medio de los cuales realizará sus propósitos eternos, especialmente su propósito de redimir a los perdidos.

¿Piensa usted que Dios quiere usar su vida para realizar sus propósitos eternos?

¿Cuáles son algunas cosas que usted pudiera “edificar” en su vida para que Dios pueda confiar en usted y utilizarlo para realizar su obra? Marque todo lo que se aplique.

Por supuesto, Dios quiere utilizar su vida para realizar sus propósitos eternos ¡en esta generación! Sin embargo, hay ocasiones cuando Dios busca a una persona a quien pudiera usar, pero no halla a nadie que esté dispuesto o esté viviendo de manera que Dios pueda confiar en él, o ella, para su obra. Cuando Dios no tiene a alguien que le permita a Dios usar su vida, a menudo tiene serias consecuencias. Un ejemplo bien conocido de esto se halla en Ezequiel:

“Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Por tanto, derramé sobre ellos mi ira; con el ardor de mi ira los consumí; hice volver el camino de ellos sobre su propia cabeza, dice Jehová el Señor.

Ezequiel 22:30-31

El destino eterno de otros puede depender de nuestra respuesta a la invitación y llamado de Dios. Dios nos exige cuentas de nuestra respuesta a su invitación.

Esta es una verdad de lo más solemne, revelada por Dios, para nosotros, de modo que cada uno de nosotros tome muy en serio la invitación de Dios para ser su instrumento para salvar a otros. Esto tal vez signifique dar testimonio a nuestra familia, vecinos, o la participación personal en algún proyecto misionero. El destino eterno de otros puede depender de nuestra respuesta a la invitación y llamado de Dios. La Biblia hace ineludible el hecho de que Dios nos exige cuentas de nuestra respuesta.

Las Escrituras nos revelan a Dios y sus caminos, para que cuando Dios nos llama podamos saber que es Dios, y sepamos cómo responderle.

Dios no quiere que su pueblo sufra el castigo, sino más bien quiere que las personas le rindan honor y reciban su bendición. En días de Ezequiel, Dios lo designó para que advirtiera al pueblo respecto al peligro inminente que significa rebelarse contra Dios. Al nombrarlo para la tarea, Dios designó a Ezequiel para que sea un “atalaya” para su pueblo. Dios también describió la imponente responsabilidad del atalaya, tal como se lee en Ezequiel 33:1-20. Una vez que Ezequiel tenía el mensaje de Dios para su pueblo, era responsable por proclamarlo. Esta misma verdad se aplica a todo creyente hoy. Dios ha colocado a su pueblo como atalayas en cuanto a la vida de la familia, el lugar de trabajo, la iglesia, y los barrios, para proclamar las buenas noticias de la palabra de Dios, así como también proclamar el peligro de rechazar la invitación de Dios a la salvación. Todo creyente debe reconocer la seria responsabilidad que presenta Ezequiel 33:1-20 y aplicarla a su propia vida hoy. Por esto es imperativo que creamos en la Biblia. Las Escrituras nos revelan a Dios y sus caminos, para que cuando Dios nos llama podamos saber que es Dios, y sepamos cómo responderle, así como también la seria naturaleza de las consecuencias, sea para bien o para mal.

Lea Ezequiel 33:1-20 para ver el aturdidor mensaje y enorme responsabilidad que Dios le asignó a Ezequiel. ¿En dónde le ha colocado Dios como atalaya?

    

¿Puede ver cómo Dios le ha colocado como atalaya en su hogar?

    

¿Ha puesto Dios en su corazón una advertencia para los que le rodean?

    

Permítame darle un ejemplo de esta verdad, tomado de la vida de mi esposa, Marilynn. Cuando nuestros hijos eran adolescentes, tres de ellos iban a asistir a una reunión en Calgary, Alberta. En ese tiempo vivíamos en Saskatoon, Saskatchewan. Los muchachos irían por carretera con varios otros de nuestro grupo de adolescentes, recorriendo unos 500 kilómetros. Durante la noche, mientras los muchachos conducían, Dios puso una “advertencia” en el corazón de Marilynn respecto a la seguridad de nuestros muchachos. Ella sintió una profunda urgencia de orar por la seguridad de ellos mientras conducían. Me buscó y me dijo: “Henry, ¡debemos orar por los muchachos en este momento!” Detuvimos todo lo que estábamos haciendo, y oramos hasta que Dios nos dio la paz de que los muchachos estaban bien. Cuando llegaron a casa, les preguntamos sobre el viaje. Nos contaron que otro vehículo, que venía en dirección opuesta, había resbalado en un parche de hielo en la carretera y dando vueltas cruzó la hierba divisoria y entró en el carril de los muchachos. Luego dijeron: “¡Pero fue como si Dios nos hubiera sacado del paso!” Les preguntamos a qué hora había sucedido eso. Era exactamente la hora en que Dios había alertado a Marilynn para que orara por ellos. Marilynn fue la guardiana para nuestra familia ese día.

Tal vez usted reconoce que no ha sido un guardián fiel en donde Dios le ha colocado. Deténgase y dedique tiempo para pedirle a Dios que le perdone, y entréguele su vida para que la use para sus propósitos hoy.

Porque los ojos de Jehová contemplan toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que tienen corazón perfecto para con él.

2 Crónicas 16:9a

He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?

Jeremías 32:27

Una de las ilustraciones más significativas de esta verdad se halla en la vida de María, la madre de Jesús. El propósito eterno de Dios fue enviar al Salvador al mundo, y por ese Salvador dar su gran salvación a toda persona. Halló a una joven por medio de la cual escogió obrar: María, una callada sierva. Un ángel de Dios anunció el propósito de Dios por medio de ella. Luego viene la respuesta asombrosa y maravillosa de ella: “Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia” (Lucas 1:38). Y ¡Dios hizo lo que dijo que haría¡ Imposible para el hombre, pero posible para Dios (Lucas 1:37). María tenía un corazón “perfecto para con Dios” y Dios “mostró su poder a favor” de ella (2 Crónicas 16:9). Esta ha sido la estrategia de Dios desde la eternidad, y sigue siéndolo, con cada uno de nosotros hoy.

La palabra de Dios consistentemente revela esta estrategia de Dios, para nuestra instrucción en estos días. El destino eterno de multitudes cuelga en la balanza y Dios observa nuestra respuesta.

Pensamiento Para el día

Dios escoge obrar por medio de su pueblo para realizar su propósito eterno. Él desea utilizar a cada uno de sus hijos e hijas como atalaya en sus familias, lugares de trabajo, comunidades y en todo el mundo.

Anote algunos aspectos en los que Dios lo está utilizando para realizar su obra eterna.

    

¿Ha arreglado usted su vida de modo que cuando Dios venga a usted, usted estará listo y dispuesto? Si usted tendría que decir: “No, mi vida en realidad no está lista para que Dios la use,” entonces dedique tiempo en este momento para pedirle a Dios que le muestre los cambios que necesita hacer para estar disponible para su servicio.