Introducción. Presuposiciones de Este Curso


Qué necesitas saber antes de comenzar

Secciones:

Objetivos de La Lección:

En este capítulo, el alumno…


Sobre El Autor

Richard Brown ha estado activo en el ministerio juvenil desde 1983 y ha trabajado a tiempo completo como pastor de jóvenes desde que se graduó de Liberty University en 1985. Durante su pasaje por la universidad, Dios lo llamó y lo preparó para el ministerio juvenil vocacional, y egresó con una maestría en ministerios juveniles. Durante sus estudios en Liberty, conoció al amor de su vida, su amiga, compañera y colaboradora en el ministerio. Él y su esposa, Janet, han trabajado juntos en congregaciones de la región central de EE.UU. y en el área de Seattle. En 2003, Rich dejó su trabajo en la iglesia Evergreen Christian Fellowship (Issaquah, Washington), donde se desempeñaba como pastor de ministerios estudiantiles, para asumir como profesor asistente en el Departamento de Ministerios en Liberty University, su alma máter. Aunque extraña «ser» pastor de jóvenes, está encantado con la posibilidad de enseñar a la futura generación de líderes juveniles y siente un gran aprecio y respeto por los universitarios. Su esposa, Janet, también egresada de Liberty, trabaja como administrativa en la misma universidad. Tienen tres hijos: Richey, Jenna y Ryan.

Siempre que el Dr. Brown se presenta, comienza diciendo que el público necesita saber de dónde proviene él. Esta es su «cosmovisión»:

Enfoque Del Autor Sobre La Enseñanza

1. Lo Que El Alumno Puede Esperar Del Profesor.

La filosofía del Dr. Brown respecto a la enseñanza es la siguiente: «Aunque soy consciente de que estoy aquí para dictar una clase, entiendo que mi principal responsabilidad es enseñar a los alumnos. Creo que en el ministerio lo que importa son las personas, no los programas. Y si creo esto y lo enseño, más vale que lo practique. Cuando contemplo la vida de mis alumnos, veo el potencial que Dios les dio para desarrollar. Me entusiasma pensar en lo que Él puede obrar a través de la vida y el ministerio futuro de cada uno. Por eso tomo muy en serio mi trabajo. Como parte de una institución académica, enseño el contenido, fomento el aprendizaje y evalúo los resultados. Me importa velar por mantener un estándar profesional académico; pero quiero que el aprendizaje de cada alumno no se limite a conocer la literatura referida al ministerio juvenil, estudiar las tendencias entre los adolescentes y analizar ideas para programas. Deseo compartir mis conclusiones y experiencias personales. Quiero que mi vida sea transparente ante ellos, ya que de mis clases referentes a los jóvenes lo que más recuerdo son las perspectivas prácticas y las anécdotas personales de mis profesores. A lo largo de los años, constantemente me he sorprendido citando diferentes ideas que me transmitieron: conozco el poder de la “vida real”. Si bien reconozco la importancia de los libros de texto y los apuntes, quiero que el ministerio de la “vida real” se integre a mi enseñanza».

Lo que has oído de mi ante muchos testigos, esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros.

La metodología de enseñanza se basa en el mandato de 2 Timoteo 2:2 para formar líderes. Se usará la sigla PASS (por su acróstico en inglés; PASAR en español) que se describe a continuación. Su deseo ferviente es transmitir su amor y comprensión del ministerio estudiantil a sus alumnos mediante un curso que procura:

Pasar la información — En el curso se tratarán todos los puntos y al final ¡no quedarán espacios en blanco!


Aplicación ágil y práctica — Sus clases serán directas e interactivas. Solo los obreros espiritualmente saludables pueden edificar jóvenes saludables.


Selección de anécdotas explicativas — Compartirá muchas anécdotas «de aquellos tiempos» y del presente para explicar los diferentes temas que enseñe.


Sacadas de las Escrituras — Es consciente de que la eterna Palabra de Dios es el único recurso, necesario y suficiente para construir la Iglesia de Jesucristo. Aportará muchas referencias bíblicas. Prepárense para escribir muchos versículos en las notas.

2. Lo Que El Profesor Espera de Sus Alumnos.

El Dr. Brown ha detectado tres actitudes básicas entre quienes asisten a clase. En primer lugar, están quienes se preguntan: «¿Qué tengo que hacer para aprobar el curso?». Su respuesta se resume en una palabra: ¡Lamentable! Jesucristo espera que Sus seguidores aspiren a la excelencia. La segunda actitud se pregunta: «¿Qué puedo hacer para obtener una buena calificación?». Sin duda mejor… pero aún no es suficiente. La tercera actitud se pregunta: «¿Qué puedo aprender sobre el ministerio estudiantil que me sirva de base para mi carrera en el ministerio o para mejorar la iglesia donde me congregaré?». Si esta es tu actitud, ¡sucederán grandes cosas! Ya sea que estés considerando dedicarte al ministerio estudiantil o no, él espera que todos los alumnos tengan una actitud profesional en la clase.

Con respecto a su meta para cada alumno de este curso, el Dr. Brown procura que se hagan esta pregunta: «Dios, ¿cuál es mi lugar en la “mies” de los estudiantes?». Si bien YOUT 201 atrae diferentes tipos de estudiantes, con diversas metas académicas y motivaciones personales para hacer este curso, lo crucial es que sean receptivos a lo que Dios tiene para cada uno.. En todos los cursos siempre hay quienes parecen pensar: «Esto ya lo sé». Por desgracia, también hay otros que piensan: «Tengo que hacer este curso, pero en realidad no me interesa». Gracias a Dios, la mayoría de los estudiantes tienen buena disposición para aprender: una actitud humilde para que Dios haga mejor Su obra.

3. Lo Que Cada Uno Debería Esperar Del Otro.

El Dr. Brown tiene tres «normas de convivencia» para su clase, y todas se basan en sus «tres erres». Lo que él espera de ti, tú también lo puedes esperar de él:

Responsabilidad — El profesor hará todo lo posible para que la comunicación oral y escrita sobre el curso sea fluida. Se espera que cada estudiante cumpla con sus respectivas obligaciones de manera responsable. Esto implica compromiso y responsabilidad, seguir las instrucciones, realizar los proyectos y las tareas en tiempo y forma, participar positivamente, contar con los materiales necesarios, y tomar apuntes, etc.


Respeto — El profesor cree en la conveniencia de crear un entorno «seguro» en el aula virtual. No se burlará de nadie ni los tratará como inferiores. No los llama «esos chicos universitarios». Entiende que, a los ojos de Dios, él es igual que sus alumnos. Entiende que la Biblia manda respetar la autoridad y espera que los alumnos respeten a Dios, a las autoridades y a él, y se respeten unos a otros. El respeto debe manifestarse en el diálogo entre sí y con el profesor, en sus actitudes y en sus acciones.


Relación — El profesor quiere llegar a conocer a sus alumnos como personas, no como números. Sabe que las relaciones son el pegamento que mantiene unido el ministerio estudiantil y procura ser un modelo para la clase. Espera aprender los nombres de cada estudiante y saber algo personal sobre ellos. Con la llegada de grupos cada vez más numerosos, esta tarea se dificulta. Procuren hablar con él y presentarse continuamente hasta que él los conozca por nombre. También desearía que los estudiantes se conocieran entre sí. Por lo general, al estudiante retraído no le va tan bien como al que se integra en una comunidad, aunque sea virtual.

Además de las «tres erres», otros valores claves son: pasión, integridad, buen humor, aprendizaje e interacción.

Sobre Este Material

Al compilar este material, el autor quisiera que cada lector entendiera cinco puntos básicos:

1. Este Material Proviene de Un Hombre Común Y Corriente.

Aunque la mayor parte del material fue escrito por el Dr. Brown y proviene directamente de su propia experiencia en el ministerio, él desea dejar claro que no se considera haber sido un «gran» líder juvenil. Aunque tiene la enorme responsabilidad de dictar muchas de las clases sobre el ministerio juvenil en Liberty, a menudo se pregunta por qué lo escogieron para enseñar estas clases. Este material se presenta con humildad y se escribirá dentro de una propuesta relacional. El Dr. Brown señala: «Lo pensé como si tú (el lector) y yo estuviéramos sentados en Starbucks y mientras conversamos sobre el ministerio, yo aprovecho para compartir contigo mis propias ideas y experiencia. En retrospectiva, hay cosas que resultaron y otras que no. Aunque es evidente que no sé todo lo que hay para saber sobre el ministerio estudiantil, procuro ser un eslabón fiel en esta cadena divina de capacitación para el ministerio (2 Timoteo 2:2). NO quiero crear “doctorcitos Brown”… quiero adultos jóvenes y creativos, dispuestos a usar los dones y las facultades que Dios les dio para que con Su gloriosa luz inunden la oscuridad de la cultura estudiantil de hoy». Si cada estudiante lo hace, el Dr. Brown habrá cumplido bien su trabajo.

2. Este Material Está Cargado de Biblia.

Una de sus principales preocupaciones dentro del ministerio juvenil moderno es un aparente alejamiento de los principios bíblicos y un giro hacia un enfoque más pragmá- tico o existencial. La Palabra de Dios es el fundamento esencial de este material. «Nuestro compromiso con la Biblia debería diferenciar los ministerios cristianos juveniles de otras organizaciones culturales de jóvenes, que quizás basan su filosofía y práctica en ideales pragmáticos o políticamente correctos; nosotros, en cambio, debemos basarnos en los principios siempre relevantes e inmutables de la Palabra de Dios. Jesucristo es el Señor y el dueño del ministerio y de estos estudiantes. Yo simplemente estoy aquí para llevar a cabo SU obra. Cuanto más estudio la Palabra de Dios, especialmente la vida de Jesucristo, tanto más me convenzo de que es el mejor libro sobre el ministerio estudiantil de la historia. Por lo tanto, usaré Su material de capacitación en la redacción de este manual».

3. Este Material Es Original Y Exclusivo Para Este Curso.

Si bien el Dr. Brown sabe que mucho de lo que ha aprendido es una compilación de muchas fuentes, desearía comunicar en este prólogo que el contenido de este manual, salvo que se indique lo contrario, es original y fruto de su propia experiencia en el ministerio. También hará muchas referencias a otros recursos para el ministerio estudiantil. En esos casos, se aportarán las referencias a las diversas fuentes externas. El autor procura que el uso de material externo sea irreprochable.
«En su bondad, Dios nos ha brindado recursos en la vida para hacernos madurar en el ministerio. Si somos sabios y prestamos atención, todos aprenderemos de diversas fuentes: nuestro gran Maestro y Su Manual de Ministerio, el don de contar con personas que influyen en nuestra vida, aquellos mentores que nos aconsejan desde la distancia, y la vida misma. Aunque debo con creces mucho de lo que soy a quienes me han influido, el contenido de este manual fue escrito solo por mí. Aunque los conceptos básicos de ministerio no son nuevos, los acrónimos, las definiciones del ministerio y todo el material de este libro, salvo que se indique lo contrario, son originales. Quienes conozcan los diversos libros sobre el ministerio juvenil escritos en los últimos años, tal vez crean que simplemente copié lo que otros habían escrito y que lo reformulé con otras palabras. Puedo decir con toda sinceridad que este contenido se desarrolló en la segunda mitad de la década de los ochenta, cuando ni siquiera había oído hablar de las diversas estructuras juveniles que hoy son tan comunes. No hay ningún plagio ni deshonestidad. Lo escribí en papel, cuando ¡no tenía ni una computadora!».
Aunque gran parte del material pudo haberse formulado en los años ochenta y los noventa, el lector debe entender que esto no significa para nada «quedarse en el pasado». Los principios son atemporales. Son como una piedra fundamental. Sin embargo, deben ser traducidos a las generaciones del presente y del futuro para actualizarlos y hacerlos comprensibles para las nuevas generaciones. Por lo tanto, si bien los principios de este libro son bien conocidos y efectivos, también se incorporó mucha información actualizada (investigaciones, estadísticas, tendencias, etc.) al momento de su redacción.

4. Este Material Se Basa En Principios, No En Programas.

«Cuando era joven y trabajaba como pastor de jóvenes, leía cuanto libro sobre juventud caía en mis manos. Muchas veces sentía que no me podía identificar con el autor del libro. La mayoría de los libros que leí estaban escritos por pastores de jóvenes y predicadores que trabajaban en iglesias mucho más grandes que la de mi ciudad. Aunque los principios que enseñaban eran buenos, en muchos casos me sentía limitado, aun desanimado, porque mi situación ministerial no era tan importante como la que presentaba el libro. Pensaba que aquellos autores y pastores de jóvenes jamás podrían entender mis circunstancias. Tenían más líderes voluntarios que yo alumnos. Entonces pensaba: “Soy un pastor de jóvenes común y corriente, que escribe sus propios sermones, organiza todas las actividades y hasta arma los boletines o folletos promocionales. ¿Dónde están los pastores de jóvenes con quienes me pueda identificar y el material necesario que podría ayudarme en mi situación?”».

Este material no está asociado de ninguna manera al tamaño del ministerio estudiantil. Los principios pueden aplicarse a grupos de 5, 50, 150 o más estudiantes. El Dr. Brown continúa: «Sé que esto es así porque en mis años como pastor he tenido grupos de 5, 50 y 150». El manual tampoco está asociado de ninguna manera al lugar donde se desarrolle el ministerio estudiantil. «Esto también es así porque trabajé tanto en iglesias en pequeñas ciudades del Midwest como en los suburbios más poblados de Seattle, Washington». Por último, este material no está asociado de ninguna manera con la situación económica del ministerio estudiantil. «Nuevamente, lo sé porque estuve en iglesias que podrían catalogarse como de clase media baja, y otras de clase media y media alta». El siguiente material no es teórico, sino que son principios probados y efectivos del ministerio estudiantil. El foco no serán las ideas para programas, sino una filosofía de base bíblica que trascienda el tamaño, el lugar y la situación.

5. Este Material Es Una Combinación de Notas Y Bosquejos Incompletos (Con Espacios En Blanco Para Ser Completados).

El material incluirá bosquejos comunes, en los que el alumno completa las notas, y también varios textos narrativos. El Dr. Brown escribió el manual en primera persona, porque su intención es que se parezca a una conversación informal sobre el ministerio estudiantil que podrían tener mientras toman un café.

«Tienen que entender que las dos decisiones más fáciles de mi vida fueron mis compromisos con las dos ‘jotas’: 1) Jesucristo, mi Señor y Salvador y 2) Janet, mi preciosa esposa. La decisión más difícil fue dejar de ser pastor de jóvenes y aceptar el llamado de Dios para capacitar a futuros líderes y pastores de jóvenes. Siempre que enseño este material, extraño lo que dejé atrás como pastor de jóvenes. Espero que puedan percibirlo y, si Dios quiere, contagiarse. Desearía verlos a cada uno dedicados a la labor que Dios me hizo dejar y que comiencen a llenar el mundo de la cultura juvenil con la majestad de Jesucristo».

Capítulo 1. La Condición de La Cultura Estudiantil En El Presente


¿Dónde está la cultura juvenil en la actualidad?

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Objetivos de La Lección:

En este capítulo, el alumno…


¿Dónde Está La Cultura Juvenil En La Actualidad?

No se me ocurre un mejor lugar para empezar este curso que pedirte que eches una mirada al actual clima espiritual y social en las escuelas secundarias o preparatorias. La mayoría de ustedes no están demasiado lejos de dicha etapa. Aunque soy el profesor, estoy seguro de que ustedes saben mucho más que yo sobre su generación. Aunque, a veces, cuando uno está en medio del bosque, es más difí- cil distinguir todos los árboles. Entonces, tomemos distancia del bosque de la cultura estudiantil y comencemos a verlos con la mirada del Señor Jesucristo.

El Clima Espiritual En La Actualidad

En los últimos años, el autor y conferenciante Josh McDowell, en sus viajes por los Estados Unidos, se ha referido a las creencias y conductas de nuestros estudiantes. En su libro La última generación de cristianos, Josh McDowell aporta algunas realidades reveladoras sobre los adolescentes evangélicos de hoy (su investigación está basada en gran medida en las encuestas de Barna Research Group).

«Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor». (Mateo 9:36)

Cuestiones Doctrinales

La Verdad Y Los Absolutos

No hay una verdad absoluta:

La Biblia es la palabra infalible de Dios:

La Salvación

¿Estados Unidos es todavía una nación cristiana? Como seguidores de Cristo, ¡ya no somos más «el equipo local»!

¿A Qué Edad Se Salva La Mayoría de Las Personas?

En las últimas décadas, el consenso entre los evangélicos era típicamente que el ____
% de las personas aceptaban a Jesucristo como su Salvador antes de cumplir 18 años. Según el encuestador George Barna, los estudios más recientes indicarían que el ____ % de los creyentes aceptan a Cristo antes de los 18 años, mientras que el ____ % reciben a Cristo antes de los 21. Esto significa que el ___ % de los creyentes reciben a Cristo de adultos. Ya sea que aceptemos la tradicional cifra del 90% salvados antes de los 18 o el 77% de Barna salvados antes de los 21, espero que resulte claro que si alguien ha de entrar en el Reino será en los primeros años de vida.

¿Cuántos Estudiantes Son Salvos?

Antes que nada, _____ _____ _____ lo sabe ______________, aunque hay algunos estudios reveladores. Resulta interesante comprobar que en 1960, en una encuesta realizada por Juventud para Cristo ( YFC - Youth For Christ), solo un ____ % afirmó haberse «convertido a Cristo», un ___% manifestó tener algún tipo de afiliación religiosa y un ___ % se consideraba no perteneciente a ninguna iglesia. A principios de los noventa, según otra encuesta de Juventud para Cristo, leí que entre los estudiantes de la secundaria un ___ % consideraba haber «nacido de nuevo». Sin embargo, la mayoría de ese 33% (27 de 33) pensaba que nacer de nuevo era un proceso «gradual» obtenido por la realización de buenas obras. Los restantes afirmaban que haber «nacido de nuevo» era una relación de fe con Jesucristo. Esto significa que solo ___ de cada 100 habían recibido a Cristo por la fe en Su obra, no por sus obras personales. Según investigaciones más recientes sobre el cristianismo (Thom Rainer, George Barna, entre otros) ¡este porcentaje hoy apenas alcanzaría un 4%! Esto significa que solo ___ de cada 100 adolescentes en Estados Unidos afirman haber nacido de nuevo (solo por la gracia de Dios). Si estas estadísticas reflejan aunque sea algo de la realidad, estarían indicando que desde hace ya casi 50 años, menos del 10% de la población juvenil manifiesta ser salva y tener una relación con Jesucristo.

¿Por qué tantos de sus propios estudiantes dejan la iglesia? (¡Ya lo veremos en el capítulo 7!)

La Iglesia

¿Los Estudiantes «Se Quedan» En La Iglesia?

Hace muchos años, durante mi primer trabajo en el ministerio juvenil, escuché a Josh McDowell hablar en la iglesia Moody, en Chicago. Josh informó que el ______ % de los jóvenes evangélicos dejaban la iglesia y menos del 20% regresaban alguna vez. Eso era en 1987. A lo largo de los años, otros líderes evangélicos y encuestadoras han repetido el estudio y obtenido los mismos resultados. Durante más de 20 años, la iglesia de Jesucristo viene perdiendo a su juventud.

Sé que algunos le restarán importancia a estos datos y me tildarán de sensacionalista, o dirán que estoy inventándolos. En 2007 leí un artículo en la revista Christianity Today en donde el autor cuestionaba algunas de las estadísticas que acabamos de analizar. El artículo planteaba ciertas dudas con respecto a dichos datos estadísticos y sugería sarcásticamente que habían sido inventados con intención de manipular. Con toda sinceridad, como ya he dicho, cuando se trata de estadísticas, solo Dios conoce los números verdaderos, pero quisiera plantear algunas preguntas:

Si alguna vez estás en un centro comercial, compra un refresco y siéntate en el patio de comidas o a la entrada y observa la juventud que pasa. Mientras ves pasar a estos adolescentes, míralos al rostro y recuerda que Jesucristo los creó para que lo conozcan y lo adoren (Colosenses 1:16).

La próxima vez que veas un grupo tan grande de adolescentes, por cada 100 que veas, solo 4 profesan una fe personal en Jesucristo.

Estados Unidos ha graduado su primera generación poscristiana.

Repasemos…